domingo, 4 de octubre de 2015

Tiene cola que le pisen.... 

Tiempo sin meterme a este estimado Blogger, como que me hacia falta cabeza para escribir o tratar de escribir sobre un tema interesante, hasta que encontré uno con el que lidiamos todos 
los días del año, la lucha contra el mal. Dicen que mal de muchos, consuelo de tontos. Pero hay una gran verdad en esto. Porque en sí el mal mata conciencias y sentimientos, asesina todo lo bueno, porque el mal impera, su reinado crece constantemente. Basta ver las cárceles y ver como se encuentran abarrotadas de ladrones, asesinos, raptores, estafadores, violadores, etc. 
El rey del mal es aquel que tiene cola y que si se la pisan responde de la peor forma posible. El que juega con fuego termina por quemarse y él tiene bastante fuego para quemar y achicharrar almas y corazones negros. ÉL habita en las cuevas del averno,  en los laberintos tenebrosos en donde no existen las salidas solo las entradas. 

Es el que nos pone trampas para caer y tentaciones para deleitar los sentidos y varios de nuestros órganos, el tacto, el olfato, la vista, el oído, etc. Es el señor de las tinieblas, el engendro del mal, el de cabeza de chivo, el de los cuernos y tridente, el de la cola larga como  de serpiente. Estila veneno, tiene mente tenebrosa, reina en las tinieblas, le gustan las blasfemias y ver sufrir a la gente. Muchos no creen en él, pero su existencia se ha comprobado hasta la saciedad. Es el enemigo número uno del bien. Tiene varios nombres: Judas Satán, Satanás, Diablo, Demonio Chamuco, Luzbel, enemigo malo, y otras cosas más nada agradables. Hay ocasiones que a uno lo mandan al demonio, o le dicen "vete al diablo" no hay peor ofensa. 

Creo que desde antes de que existiera Júdas ya existía el demonio, mucho antes, ya que el mal siempre ha existido. Desde Adán y Eva, la serpiente era el demonio, el tentador, el que hacia pecar, el de los malos instintos. Nuestros pobres padres no sabían sobre el pecado, no sabían que estaba desnudos, para ellos ellos era natural andar así. Pero el maligno les comenzó a meter ideas, a enseñar lo que es la pasión, el sabor de la carne, y ahí se echo todo a perder. Toda su inocencia la perdieron por la simple desobediencia, por comer el fruto prohibido. Fue una insignificante manzana, ni siquiera un mango de Manila. 

Satán anda metido en todas partes hasta en los conventos, en muchos sacerdotes, en muchos de los mortales, en muchos hogares, en muchos palacios de gobierno y particulares. No existe rendija por donde no se cuele, no existe poro por donde no quepa, no hay blindaje para él que no pueda penetrar, solo la coraza de los que tienen a Dios de su lado, los que lo aman y lo imitan, los que quieren ser como él. 
A través de la historia el demonio se ha hecho famoso, desde la época de la iglesia primitiva, Marción de Sinope fue el primer hereje cristiano, Apeles dijo que el ser Supremo era un ángel malvado, el profeta persa llamado Mani identifico al Mesías como el diablo que creó al mundo. 
Los albigences en Francia, rama de los cátaros, decían que el creador del cuerpo humano era el autor del pecado. Total que siempre en este mundo han existido los chiflados, no solo hoy. 

Muchos son los autores de libros y novelas que han escrito sobre este ser maldito, el Demonio, 
como Giovani Papini en su obra "El Diablo" O como El Fausto de Johann Wolfgangvon Goethe, poema dramático de este poeta lírico, en donde un hombre sabio, bueno ni tan sabio, vende su alma al apestoso a azufre. Esta obra fue escrita basada en la leyenda de San Gregorio Nacianceno sobre Cipriano, mago de Alejandría, quien hizo un pacto con el coludo para obtener el amor de Justina, una bella cristiana. 
Total que el diablito se canta hasta en la lotería muy mexicana, y se han hecho chistes a base del, como aquel que entra al infierno, recorre unas elegantes cortinas de donde sale un sonido de banda a todo lo que da, viendo que todos bailan ahora sí que muy quitados de la pena y toman vino a granel. Perplejo le pregunta a uno de los comensales: Me habían comentado que el infierno estaba lleno de llamas.-No hagas caso es publicidad de Acción Católica. 

Por las dudas hay que portarnos bien, y no solamente bien sino muy bien. Y no solo por el temor de ir al infierno, sino por el temor de darle mal ejemplo a nuestra familia a la cual no hay que contaminar con nuestras maldades si es que las tenemos, sino, ni nos preocupemos, continuemos con nuestra alma limpia y pura. Aunque en estos tiempos ya no se sabe que es lo bueno y que es lo malo, ya todo se nos hace bueno, hasta el divorcio y el adulterio.